martes, 15 de abril de 2014

Sueño 2

Junta en mi casa: amigos, familiares, repartidos por grupos en toda la casa. Estoy en el sillón de la pared derecha de mi casa (mirando desde el frente) conversando con M... y haciendo como que converso con gente en el otro sillón (al parecer son amigos, pero no les presto atención). Yo estoy acostado en el sillón de espaldas, y ella lentamente se acurruca de lado conmigo. Se frota contra mi de forma físicamente imposible y me mira con cara de pendeja maldadosa, pidiéndome en voz baja que me consiga un lugar para estar juntos ("¿por qué no salimos cómo teníamos planeado cuando hablábamos por facebook?"). Emocionado voy a las piezas de mi casa buscando un lugar libre: el patio trasero ocupado por una gran reunión familiar, Las de mis hermanos, ocupadas por ellos en pijama y en sus notebooks. Sin pensar la tomo de la mano y vamos hacia el cobertizo, donde veo que hay una gran celebración. Aunque me miran feo, cierro la puerta de la cocina,  y ella me mira apoyada en el lavaplatos, con una mezcla de vergüenza y risa por estar haciendo algo a escondidas. Mirándola a la cara, la beso en sus labios pequeños (y todavía lo recuerdo), Todo se nubla con su sonrisa, la gente me habla y ni siquiera me alcanza para fingir escucharlos. La tomo de la mano mientras pienso como regularizaré mi situación emocional.

Te me has aparecido dos veces como una mujer que sé que no eres (o creo saber)
Te me has aparecido como alguien que nunca te he conocido, con gestos que nunca te he visto.
La primera vez fue en un sueño que sabía que era sueño.
La segunda vez me asusté, me decepcioné y me alivié. Pero nunca pude sacarme tu beso, que ni siquiera si es tuyo.

No sé que me haces, pero lo peor es que me da igual si no eres tu o si no.
Te siento como un anhelo de lo que yo quiero ser para lo que creí que eras y sé que no eres. Me engaño para tener algo en que creer y querer alcanzar.

O simplemente eres mi secreto deseo de complicarme la vida.







De cualquiera manera, welcome.

lunes, 20 de enero de 2014

Raindrops & Puddles - Two years

Aprovecho cada momento en que me siento mejor para ordenar un pco y limpiar mi casa
me la he pasado acostado o echado (porque sentado no) en todas partes, tratando de hacer caso omiso del dolor, que es inevitable. Y me trato de distraer de algo que se que va a pasar, viendo lo que sea que pueda ver acostado (tele, netflix). Me da pena el hacerla sentir abandonada, o que crean que no me interesa pararme  seuir ordenando mi casa, pero al final no me quedan ganas. Estoy constantemente agotado, incluso demasiado agotado para hablar. Quedé exhausto cuando llamé a tu casa y me contestó tu mamá: apenas pude hablarle y apenas pude terminar de hablar. Siento que en mi absurdamente poétiuca forma de pensar, este es un purgatorio, o una vida mental simbolizada en una pequeña casa, donde la gente hay gente que está ahí e incluso vive ahí, pero tienen que irse a hacer sus propias vidas lejos de la casa. Y uno se queda así, pegado, recostado en dolores, sin poder ni querer hablar, porque me cansa hasta la idea de mantener una conversacion, y menos dar lástima, lo cual me doleria aun mas de la rabia.  Aprovechando cualquier momento en que te sientas un poco mejor para poder limpiar arreglar o hacer algo significativo en que puedas hacer que el dia valga la pena. Lo siento como un poco de simbolizacion de mi propia vida, en un espacio pequeño. Me siento tan tonto hasta escribiendo esto, pero al menos siento que esto va para algún lado. Anteayer termine de ver the end of evangelion, y tuve una catarsis pequeña pero bonita, y atrasada en algunos años, como ya estoy acostumbrado a estar. No se como diablos voy a enfrentar al mundo si todavia no se como lidiar con mi propia vida, y con cosas tan simples como ordenar mi espacio, como . Me estoy sintiendo mal de nievo. Me acpstare . Quiero dejar la clpa y solo estar tranquilo y fefliz

Con la escafrandra con hoyitos, hice con la naturaleza lo que la DINA hizo con los asesinados: le puse una viga para que se hundiera mas rapido

sábado, 29 de junio de 2013

Pensamiento a posteriori.

"Da cosa cuando uno pierde esa conciencia de las cosas, y se empieza a volar con estupideces. Parece tan obvio el no perder las prioridades humanas, pero el tiempo, el ambiente y la dejación hacen estragos heavys. Es cierto que el tiempo no es "perdido" si te hizo darte cuenta de eso. Pero a veces pasa demasiado tiempo."

domingo, 16 de junio de 2013

Tangos sinfónicos de los pájaros que pasan por nuestras ventanas

"Como deseo guardar mi cabeza entre las piedras de mis brazos, ponerme a cubierto del mundo, esperando que el llanto me duerma, y que el dormir me quite el llanto. La melancolía absurda y que se hace más ridícula al estar consciente de que en realidad no te pasa nada grave. Te la pasas en posición fetal como un cabro chico, retándote por comportarte como tal. Haciendo garabatos en la libretita para matar las horas y sentir que me muevo junto con las horas, y que estas no me arrollan con sus grandes ruedas que pasan a 30 y a veces a 100. Los violines que nacieron de los pajaros que pasan por nuestras ventanas"

"pájaros que pasan
 por nuestras ventanas
tocando violines
  entendiéndonos
como palomas mensajeras
  dándome la mano 
como siempre quise dársela
  como todavía lo sueño,
para darle sentido a 22 años
  de esconderse la cabeza entre los brazos
Haciendo que descubriste al mundo
  pero sólo deshiciste otra cáscara de tu recurrencia
Y agarraste a la sombra de tu sombra de tu sombra"




domingo, 5 de mayo de 2013

Malcriado

A veces siento a la mano de Dios como a la misma mano de quien cagado de la risa lanza a un cachorro al wáter y tira la cadena, como la misma mano de quien por simple aburrimiento se sienta a aplastar hormigas con el pulgar una tarde en el patio.

lunes, 4 de febrero de 2013

Érase en 50 años

"Conocí a un viejo una vez en el centro....
o sea no lo conocí, pero pareciera que si, por todo lo que me contaban sobre él.

  Uno lo podía ver sentado en las bancas de Ahumada, mirando para todos lados, ojos muy abiertos y expresión hostil, como muchos viejos de la Plaza de Armas....pero llamaba la atención el hecho de que tenía siempre una mano bajo la chaqueta, apretada fuerte contra si mismo. Los viejos del lugar me decían que jamás lo han visto sacarse la mano de allí: jugaba ajedrez, leía, comía y meaba con una mano. Además me contaban que se enfurecía si le preguntaban que tenía allí y dejaba inmediatamente el lugar, razón por la cual nunca más se le preguntó. Tanto misterio hizo que se crearan varias leyendas alrededor de este viejo: unos decían que tenía un relicario de su familia muerta en la segunda guerra mundial. Otros mencionaban un diamante que su padre trajo desde Perú como tesoro de la Guerra del Pacífico, y que está esperando que estalle otra guerra para venderlo. Y otros, lo más sensatos, decían que el viejo simplemente estaba loco, que guardaba unos dólares que le dieron unos gringos buena onda, y estaba esperando a que subiera el precio de la moneda para "hacerse millonario". Se empezó a especular más de él cuando un día simplemente dejó de ir al centro, y los viejos del ajedrez le inventaban desenlaces a sus leyendas (riqueza, muerte, locura, etc.), cada vez con menos lógica, a modo de diversión para pasar el tiempo, y a su vez como homenaje. Al cabo de un año ya se había formado toda la mitología del "Viejo de la Mano", la cual todos fueron recopilando en hojas de un cuaderno, escritas de noche por viejos que ebrios hacían un brindis con sus cajas de vino, en memoria de él. Me lo dieron a mí, ya que trabajaba en una imprenta, y extrañamente me sentía atraído de forma genuina a ese imaginario, y tenía ganas de publicarlo como una suerte de agradecimiento...

  Pero tuve un problema: nadie sabía el nombre del "Viejo de la Mano"...

  Extrañados se miraban sus conocidos de décadas, y se sentían raros al nunca haber tenido la curiosidad de preguntarle su nombre, "como que no hacían falta" me repetían. Me insistían en que publicase igual el cuaderno con cualquier nombre....pero yo no podía, no sentía "correcto" hacerlo. Ante mi inactividad, muchos de los viejos de la plaza me terminaron odiando y puteando por "maricón", "chueco culiao", y por supuesto, me fui distanciando de ellos.

  Pasaron 3 años desde que me dieron el cuaderno, y lo llevo todos los días en mi morral desde entonces. Lo leo y lo releo intentando adivinar el nombre del "Viejo" (me siento carerraja llamándolo así, si ando por las mismas), imaginando que lo que el viejo guardaba contra su pecho era su propio nombre....si hasta llegué a soñar que lo veía en la calle, y le forzaba la mano para saber su contenido...me río un poco de lo tonto del asunto ¿como alguien va a guardar su nombre en una mano? O sea....puedes guardar un certificado, un carné...pero el nombre...?

  Iba caminando por la Alameda pensando en eso, cuando llegaron....una montonera de universitarios agarrándose a combos con los pacos. "Puta la weá", pensé, "no sabía que había marcha hoy"...¿correr? hace unos 10 años tal vez, ya no estaba para esas weás. Sólo me quedó seguir caminando entre medio de la pelea, carrerraja. Mientras me pasaban lumazos y golpes cerca de la cara, no pude evitar pensar en lo divertido que debo verme aquí, caminando todo estoico ("como un Alejandro Magno", pnsará algún profe de historia encapuchado) mientras iba cagado de miedo, esperando como los cabros chicos que si cerraba y abría los ojos, todo se iría como un mal sueño....¿no es así la vida, o al menos la vejez?

  Y entonces lo ví.

  Estaba enmedio de la pelea, con la misma ropa de siempre, igual de sucio e hiperquinético, pero esta vez no estaba furioso como siempre, sino que tenía una cara de angustia terrible, mientras corría al parecer buscando a alguien entre los jóvenes. En mi situación, no pude sino sentir lástima por la increíble angustia que le veía. No se porque pero me pareció que no había visto a nadie en todos los años que estuvo fuera, como si hubiese estado en una cueva y reicén hoy hubiese salido.

  Yo me quedé parado viéndolo en su búsqueda. No se que buscaba ni porque, pero su cara me decía claramente que era algo serio. Tras dudarlo un poco abrí la boca para llamarlo y ofrecerle ayuda...

....y sonó el fusil del paco.

  Todo se volvió gritos, confusión y llantos. Me empujaron varios cabros que arrancaron, pero no lo sentí para nada. Sólo me quedé viendo horrorizado el charco de sangre a un par de metros de mí: un pendejo de lentes con camisa y corbata, con los ojos cerrados y boca arriba, estaba con el abdómen destrozado en el suelo.

  No sé cuanto tiempo estuve allí, pero cuando me di cuenta, ya no había nadie...ni pacos ni universitarios, sólo el cadáver de un cabro chico, y el Viejo de la Mano, que también se quedó mirando la escena, visiblemente afectado.

  El viejo susurró para si unas palabras que no alcancé a entender, y luego, despidiendo con una mirada paternal al niño muerto, caminó hacia mí y me quedó mirando a la cara con cara pensativa, hasta que se oyó una sirena de los pacos. La expresión del viejo cambió, sacó su mano del abrigo y con ambas manos me metío la mano bajo mi chaqueta y lo apretó fuerte, haciéndome un gesto para que yo hiciese lo mismo. Sólo atinó a decir "Toma" antes de alejarse corriendo (bastante rápido para alguien de su edad) por Tenderini, al parecer intentando esconderse de los pacos en el caracol.

  Me quedé sólo al lado del cadáver, sin querer sacarme la mano del pecho, y apretando fuertemente contra mi (siguiendo "las instrucciones" del viejo) cuando un cabo llega corriendo a mi lado y me empieza a gritonear:

_¿Que tenís ahí, viejo conchetumadre?

_No se, caballero.....no sé....

_¿Me estai weando? levanta las manos mierda, si vi que te pasaron una weá

_No, no puedo....hágalo usted porfa...

_Ahhhhh me está weando el chistoso culiao

_En serio, no puedo, mi cabo....tengo artrosis

(En ese momento no se me ocurrió otra cosa)

_A ver weoncito...ven pa acá, puta que te va a ir mal si me estai mintiendo...

  Me sacó las manos del pecho, me revisó como 4 veces toda la ropa y el morral, me separó las piernas, me amenazó otro rato con hacerme pasar en el expediente como un "subversivo que tuve que matar en defensa propia"

  Pero no tenía nada.

Cansado y choreado por no haber tenido lo que quería, el cabo me pegó un lumazo en la pierna, y me dijo "ya weón, ándate pa la casa....pobre que te vea weando por acá de nuevo...viejo loco e mierda..."

  Todavía sin asimilarlo todo, me levanté como pude y caminé hacía huérfanos para sentarme un rato. Efectivamente no tenía nada, el Viejo no me había pasado nada en absoluto...pero de algún modo no me sentí extrañado por ello, "como que no hacía falta" que me hubiese pasado algo. "Como que así se suponía que fuera".

  Unos diez minutos mas tarde, me paré y empecé a caminar al paradero, rogando que no hubiesen cambiado los recorridos de las micros por la marcha. Cuando pasé por Tenderini, miré mientras caminaba el  camino por donde el Viejo se había ido corriendo, y no pude evitar pensar, de forma totalmente intuitiva...

..."Chao Raúl, que estés bien".
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