martes, 27 de noviembre de 2012

Sueño

Después de matarnos de la risa juntos mientras trabajaba (extrañamente, en una caja solitaria al final del supermercado, entremedio de toda la gente que compraba, sin ningún sentido) estuvimos solos en esa micro destartalada con atardecer azul de fondo, te paraste de tu asiento frente al mío, me miraste con una sonrisa maliciosa, caminaste hacia mi con tu vestido oscuro y te sentaste en mis piernas sin hacer nada más, asumiendo ese juego femenino de hacerme cargar con toda la responsabilidad si algo más allá de eso pasaba...yo sólo atiné a reirme de igual manera, y ocultando mis nervios y culpas te abracé, pero contrario a tu plan, sólo sentí el aroma de tu cuello (por la cresta, todavía lo recuerdo) y exhalé suavemente, sabiendo instintivamente que te estremecería, poniéndote, en efecto, la piel de gallina. Te incorporaste del asiento pesadamente, sintiéndonos acalorados como si hubiésemos hecho el amor, y pensé "Exactamente," mientras confrontaba confiado tu mirada que mezclaba de forma infantil y transparente el no haber cumplido lo que tenías planeado y el interés por seguir el juego que habías comenzado y cuyo final ahora te era incierto, "no soy un cobarde, ni soy un caliente, ni soy un traidor...pero al mismo tiempo, no soy como los demás". Nos seguimos desafiando con los ojos, hasta que despert---

No hay comentarios:

Publicar un comentario